El decoupage es una técnica sencilla que permite transformar objetos cotidianos con papel decorativo, servilletas estampadas o incluso recortes de revistas. Aunque suele hacerse sobre madera, cartón o vidrio, también es posible hacer decoupage sobre plástico. Solo hay que preparar correctamente la superficie para conseguir una mejor adherencia. Esta idea es perfecta para renovar recipientes, cajas, macetas, bandejas y otros objetos de plástico que tengas en casa.
MATERIALES:
Un objeto de plástico limpio y seco
Lija suave o de grano fino
Pintura acrílica
Pincel o brocha
Papel decorativo, servilleta estampada o recortes de papel
Pegamento blanco
Agua
Barniz transparente (opcional)
Tijeras
PROCEDIMIENTO PASO A PASO:
1. Prepara la superficie
Antes de comenzar, lava bien el objeto de plástico para eliminar polvo, grasa o cualquier resto de suciedad. Déjalo secar completamente. A continuación, lija suavemente toda la superficie donde vas a realizar el decoupage. No es necesario lijar con fuerza: el objetivo es crear una textura ligeramente áspera que permita que la pintura y el pegamento se adhieran mejor al plástico. Retira el polvo producido por el lijado con un paño limpio y seco.
2. Aplica pintura acrílica
Cubre el plástico con una capa de pintura acrílica. Elige un color que combine con el papel que vas a utilizar. Si el plástico deja ver demasiado su color original, puedes aplicar una segunda capa una vez que la primera esté completamente seca. La pintura también funciona como una especie de fondo que hará que el estampado del papel destaque mucho más.
3. Prepara el pegamento
En un recipiente pequeño mezcla agua y pegamento blanco en partes iguales. Remueve bien hasta obtener una mezcla uniforme. Esta preparación será la que utilizaremos para fijar el papel sobre el plástico.
4. Coloca el papel decorativo
Recorta previamente los diseños que quieras utilizar. Si utilizas una servilleta decorativa, puedes separar las capas y trabajar únicamente con la capa superior, que es donde se encuentra el estampado. Aplica una capa fina de la mezcla de pegamento sobre la zona donde colocarás el papel. Coloca cuidadosamente el recorte y vuelve a aplicar una pequeña cantidad de la mezcla por encima, extendiéndola desde el centro hacia los bordes para ayudar a eliminar las burbujas y las arrugas. Hazlo con suavidad, especialmente si utilizas servilletas, ya que son muy delicadas y pueden romperse fácilmente cuando están húmedas.
5. Deja secar
Una vez colocado todo el papel, deja el objeto en un lugar donde pueda secarse completamente. No manipules demasiado la superficie mientras está húmeda, porque podrías mover o romper los recortes. El tiempo de secado dependerá de la cantidad de pegamento utilizado, pero es importante esperar hasta que la superficie esté completamente seca antes de continuar.
6. Protege el trabajo con barniz
Este paso es opcional, pero resulta muy recomendable si quieres que tu manualidad sea más resistente. Aplica una capa fina de barniz transparente sobre toda la superficie decorada y deja secar. Si es necesario, puedes aplicar una segunda capa después de que la primera haya secado. El barniz ayuda a proteger el papel y facilita la limpieza del objeto.
CONSEJOS:
No olvides lijar el plástico. Es uno de los pasos más importantes para mejorar la adherencia.
Utiliza capas finas de pintura y pegamento en lugar de aplicar demasiado producto de una sola vez.
Si trabajas con servilletas, manipúlalas con mucho cuidado porque se vuelven frágiles al humedecerse.
Para evitar arrugas, coloca el papel poco a poco y alisa desde el centro hacia los extremos.
Si el diseño tiene colores claros, utiliza una pintura acrílica blanca o de tono muy claro como fondo.
Haz una pequeña prueba en una zona poco visible del objeto antes de decorar toda la pieza.
Si el objeto va a estar expuesto a la humedad o al uso frecuente, utiliza un barniz adecuado para darle mayor protección.
¿Qué objetos de plástico se pueden decorar?
Hay muchas posibilidades. Puedes utilizar esta técnica para transformar macetas, cajas, recipientes, bandejas, organizadores, botes, cubetas pequeñas y elementos decorativos.
Una simple caja de plástico puede convertirse en un bonito organizador para el escritorio; una maceta puede adquirir un aspecto completamente diferente con unas flores de papel, y un recipiente sencillo puede transformarse en una pieza decorativa para la cocina o el baño.
El secreto está en preparar bien el plástico y trabajar con capas finas, permitiendo que cada producto seque correctamente. Así podrás darle una segunda vida a muchos objetos que normalmente terminarían olvidados en un cajón.




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