Preparar yogurt casero es mucho más fácil de lo que imaginas. No necesitas una yogurtera, búlgaros o cultivos especiales ni ingredientes difíciles de conseguir. Con solo leche y un poco de yogurt natural podrás elaborar un yogurt cremoso, delicioso y mucho más económico que el comercial. Además, al hacerlo en casa puedes decidir si deseas dejarlo completamente natural o añadir un poco de azúcar para obtener un sabor más dulce.
INGREDIENTES:
2 litros de leche entera.
250 ml de yogurt natural sin azúcar (una buena opción es el yogurt griego).
Azúcar al gusto (opcional).
UTENSILIOS:
Una olla grande.
Una cuchara o espátula.
Un recipiente con tapa o la misma olla.
Una toalla o manta gruesa (opcional, para conservar el calor).
PROCEDIMIENTO:
Paso 1. Calienta la leche
Vierte los dos litros de leche en una olla grande y caliéntala a fuego lento. La leche debe llegar a hervir suavemente, pero procura que no suba ni se derrame. En cuanto aparezcan las primeras burbujas y comience a hervir, retírala del fuego.
Paso 2. Deja que se enfríe un poco
Es importante que la leche no esté demasiado caliente al agregar el yogurt, ya que el exceso de temperatura puede afectar el resultado de la fermentación. Espera unos minutos hasta que la leche esté tibia, pero ya no completamente fría. Debe sentirse muy tibia al tocar el exterior de la olla.
Paso 3. Incorpora el yogurt
Añade los 250 ml de yogurt natural y mezcla suavemente hasta que quede completamente integrado.
Paso 4. Conserva el calor
Tapa muy bien la olla o el recipiente donde se encuentra la mezcla. Ahora llega la parte más importante: mantener una temperatura cálida durante varias horas para que los cultivos transformen la leche en yogurt.
Puedes colocar el recipiente en alguno de estos lugares:
* Cerca de una ventana donde reciba el calor del sol.
* Junto a la estufa después de cocinar.
* Dentro del horno apagado.
* Envuelto en una toalla o una manta gruesa para conservar el calor.
Evita mover el recipiente durante este tiempo.
Paso 5. Espera la fermentación
Deja reposar la mezcla entre 12 y 24 horas. Cuanto más tiempo repose, más espeso y ligeramente ácido será el yogurt. Una vez transcurrido ese tiempo,puedes agregar el azúcar al gusto, revolviendo bien. Refrigéralo durante varias horas antes de servir. El frío ayudará a que adquiera una textura más firme y cremosa.
El yogurt natural es muy versátil y puedes servirlo de muchas maneras:
Con fruta fresca.
Con miel.
Con granola.
Con nueces o almendras.
Con mermelada casera.
En licuados y smoothies.
Como base para aderezos o salsas.
Consejos para obtener un mejor resultado:
Utiliza leche entera para conseguir un yogurt más cremoso. Entre mejor calidad tenga la leche, mejor será el yogurt.
Asegúrate de que el yogurt inicial sea natural y sin azúcar, una excelente opción es usar yogurt del tipo griego.
Mantén el recipiente bien tapado durante todo el proceso para conservar el calor.
No muevas la mezcla mientras está fermentando.
Una vez que el yogurt este listo, guarda aproximadamente una taza de tu yogurt recién preparado para utilizarla como cultivo en la siguiente tanda.
¿Cuánto dura el yogurt casero?
Conservado en un recipiente limpio y bien tapado dentro del refrigerador, el yogurt casero suele mantenerse en buen estado entre 7 y 10 días.
Hacer yogurt en casa es una forma sencilla de disfrutar un alimento fresco, económico y sin aditivos innecesarios. Con solo dos ingredientes principales y un poco de paciencia, podrás preparar un yogurt suave y cremoso que podrás personalizar con tus frutas, cereales o endulzantes favoritos.























































